Por mediación de La petite he conocido la página de la mítica Sabrina Salerno, la genovesa de 1968 que mas colaboró en la expansión del onanismo en mi cateta juventud con su pecho aeólico. Está mucho mejor. Como nunca; jamona turgente.
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| Juan Pablo II y Stanislaw Dziwisz |
Dziwisz administró el sacramento de la extremaunción a su amigo moribundo en el lecho. También lo hizo en 1981, cuando el turco Ali Agca disparó sobre el Papa. Ha sido Dziwisz quien ha leído en voz alta al Pontífice las 14 estaciones del Via Crucis y los pasajes de la Biblia. La fidelidad ha mantenido al secretario pontificio en una situación de esclavitud pero lo ha convertido en un instrumento de enorme influencia.
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| Stanislaw Dziwisz |
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| Atentado a Juan Pablo II |
Hoy más que nunca se rememoran esos años de fuerzas antisistema dotadas de una ideología utópica que solo fue capaz de asimilar iluminaciones. Inexpertos, minoritarios, antiparlamentarios, antimonarquícos, ansiosos de poder, disgregados, indisciplinados, delirantes, independentistas por regiones. Imposibles alianzas de huelguistas anarco-socialistas, con apoyo militar y catalanista o sindicalistas, siempre actuando en contra de algo; sin capacidad de obrar positivamente.
Hans Küng (Suiza/1928) se licenció en filosofía por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. En 1954 fue ordenado sacerdote. En 1957, se doctora en teología por la Sorbona de París y ya suscita reservas sobre su ortodoxia. En 1962, gracias a Juan XXIII es consultor del Concilio Vaticano II y da conferencias sobre la esencia del Concilio, pero la Catholic University of America de Washington ya le prohíbe que imparta clases en sus aulas. En 1963, en pleno Concilio Vaticano II, se incoa un proceso contra su libro Estructura de la Iglesia, y en 1965 es amonestado a causa de un informe negativo sobre el Concilio, en el que hoy tan insistentemente dice apoyarse. Es muy mala la soberbia. Tras numerosos incidentes, a consecuencia de diversos libros que sigue publicando, en especial La Iglesia e ¿Infalible?, una pregunta, en 1975 la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, de la que era prefecto el cardenal Francisco Seper, publica una Declaración en la que puede verse que el tratamiento que la Congregación ha dado al problema no tiene nada que ver con la acusación de régimen inquisitorial que Küng y sus corifeos propinan a la Curia vaticana. En efecto, la Congregación hizo saber al autor las dificultades que encontró en las mismas, invitándole a que expusiera por escrito en qué modo sus opiniones no contradecían la doctrina católica. Ante la falta de respuesta, la Congregación ofreció al profesor Küng una nueva oportunidad de explicarse, mediante un coloquio. Küng no aceptó el ofrecimiento, pero en su respuesta no probó que sus opiniones no contradecían la doctrina católica. En vista de ello, a fin de evitar la confusión de los fieles, la Congregación declaró que en las antedichas obras del profesor Küng se contienen opiniones que en diverso grado se oponen a la doctrina de la Iglesia católica, señalando los tres errores de mayor importancia. Primer error: La opinión del profesor Küng que "pone en duda el dogma de la infalibilidad" de la Iglesia en materia de fe y costumbres, "contradice la doctrina definida en el Concilio Vaticano I y confirmada en el Concilio Vaticano II". Segundo error: Küng contradice la doctrina según la cual los obispos en la Iglesia son "doctores auténticos, dotados de la autoridad de Cristo, que predican al pueblo a ellos confiado la fe que se ha de creer y aplicar a las costumbres". Tercer error: Según Küng en su libro La Iglesia, la Santa Misa "puede ser válidamente celebrada, al menos en caso de necesidad, por bautizados carentes del orden sacerdotal", contradice la doctrina de los concilios Lateranense IV y Vaticano II. A pesar de la gravedad de tales errores, en aquel entonces, 15 de febrero de 1975, la Sagrada Congregación, por mandato del Sumo Pontífice Pablo VI, decidió, "por ahora", advertir a Küng que no podía continuar enseñando tales opiniones, recordándole "que la autoridad de la Iglesia le concedió la licencia de enseñar Sagrada Teología en el espíritu de la doctrina de la Iglesia y no las opiniones que subvierten esta doctrina o la ponen en duda". Ahora se muestra decepcionado con la elección de Joseph Ratzinger, aunque opina que hay que darle una oportunidad. Gracias, notarra. ![]() |
| Haro se apoya en un farol. A la derecha, el padre de Aznar. |
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| Haro Tecglen muy triste en el Palacio de Westminster con el padre de Aznar. |
Sigo siendo la reina del porno, de forma indubitada. Muchos creen que no tengo alma y desprecian mi inteligencia. Percibirme como algo afecto a cualidades concretas no es muy cristiano.
Soy dueña del corazon de Juan Lopez Expósito y su rincón en la inclusa es mio, solo mio. Nunca me juzga y nunca me evalua. Es mi socio y mi apoyo sin tacha, contraprestación, reclamación o crédito. Muchos, como él, creen que mis ojos me descubren, me delatan. Así es...
Ferrero se parece cada vez más a su mejor versión, aquella que le llevó hace un par de años al primer puesto de la clasificación mundial. Volverá a jugar una final un año y dos meses después. Fria voluntad. Tal vez mañana se enfrente al joven Nadal, nuevo ciclón.
Se confirma. Ultima Hora: Nadal vs Ferrero mañana. Partido duro en tierra batida.
¡Sígueme! En julio de 1958 comienza para el joven sacerdote Karol Wojtyla una nueva etapa en el camino con el Señor y detrás del Señor. Karol se había dirigido, como de costumbre, con un grupo de jóvenes apasionados de la canoa a los lagos Masuri para pasar unas vacaciones juntos. Pero llevaba con él una carta que lo invitaba a presentarse al Primado de Polonia, Cardenal Wyszynski, y podía adivinar el objetivo del encuentro: su nombramiento como obispo auxiliar de Cracovia. “Karol, ¿me amas?, el arzobispo de Cracovia respondió desde lo profundo de su corazón: 'Señor, tú lo sabes todo: Tú sabes que te amo'. El amor de Cristo fue la fuerza dominante en nuestro amado Santo Padre” Dejar la enseñanza académica, dejar esta estimulante comunión con los jóvenes, dejar el gran esfuerzo intelectual para conocer e interpretar el misterio de la criatura hombre, para hacer presente en el mundo de hoy la interpretación cristiana de nuestro ser - todo lo que debía parecerle como un perderse a sí mismo, perder precisamente cuanto se había convertido en la identidad humana de este joven sacerdote. Sígueme - Karol Wojtyla aceptó, sintiendo en la llamada de la Iglesia la voz de Cristo. Y luego se dio cuenta de que la palabra del Señor es auténtica: "Quien trate de salvar su propia vida la perderá, quien en cambio la haya perdido la salvará". Nuestro Papa -lo sabemos todos- nunca quiso salvar la propia vida, guardarla para sí; quiso darse sin reservas, hasta el último momento, para Cristo y también para nosotros. De tal manera pudo experimentar que todo lo que había dejado en las manos del Señor volvió de una nueva manera: el amor a la palabra, a la poesía, a las cartas, fue una parte esencial de su misión pastoral y ha dado nueva frescura, nueva actualidad, nueva atracción al anuncio del Evangelio, incluso cuando ello es signo de contradicción. ¡Sígueme! En octubre de 1978, el Cardenal Wojtyla oye de nuevo la voz del Señor. Se renueva el diálogo con Pedro traído de nuevo en el Evangelio de esta celebración: "Simón de Juan, ¿me amas? ¡Apacienta mis ovejas!". A la pregunta del Señor: Karol, ¿me amas?, el arzobispo de Cracovia respondió desde lo profundo de su corazón: "Señor, tú lo sabes todo: Tú sabes que te amo". El amor de Cristo fue la fuerza dominante en nuestro amado Santo Padre; quien lo ha visto rezar, quien lo ha oído predicar, lo sabe. Y así, gracias a este profundo enraizamiento en Cristo, ha podido llevar un peso que va más allá de las fuerzas puramente humanas: Ser el pastor del rebaño de Cristo, de su Iglesia universal. No es este el momento de hablar de los argumentos individuales de este Pontificado tan rico. Me gustaría sólo leer dos pasajes de la liturgia de hoy, en los que aparecen elementos centrales de su anuncio. En la primera lectura nos dice San Pedro -y dice el Papa con San Pedro-: "En verdad me doy cuenta de que Dios no tiene preferencias entre las personas, sino que quien lo teme y practica la justicia, a cualquier pueblo que pertenezca, es aceptado por él". (...) Y, en la segunda lectura, San Pablo -y con San Pablo nuestro Papa difunto- nos exhorta en voz alta: "Hermanos míos tan queridos y tan deseados, mi joya y mi corona, permaneced sólidos en el Señor así como habéis aprendido". (...) “'Cristo, sufriendo por todos nosotros, ha conferido un nuevo sentido al sufrimiento'. Animado por esta visión, el Papa ha sufrido y amado en comunión con Cristo, y por eso el mensaje de su sufrimiento y de su silencio ha sido tan elocuente y profundo” En el primer periodo de su Pontificado, el Santo Padre, todavía joven y lleno de fuerzas, bajo la guía de Cristo iba hasta los confines del mundo. Pero luego cada vez más entró en la comunión del sufrimiento de Cristo, cada vez más comprendió la verdad de las palabras: "Otro te sostendrá...". Y precisamente en esta comunión con el Señor doliente anunció, incansablemente y con renovada intensidad, el Evangelio, el misterio del amor que va hasta el final. El interpretó para nosotros el misterio pascual como misterio de la divina misericordia. Escribe en su último libro: El límite impuesto al mal es, "en definitiva, la divina misericordia" ("Memoria e Identidad", pág. 70). Y reflexionando sobre el atentado dice: "Cristo, sufriendo por todos nosotros, ha conferido un nuevo sentido al sufrimiento, lo ha introducido en una nueva dimensión, en un nuevo orden: el del amor... Es el sufrimiento que quema y consume el mal con la llama del amor y extrae también del pecado un multiforme florecer del bien" (pág. 199). Animado por esta visión, el Papa ha sufrido y amado en comunión con Cristo, y por eso el mensaje de su sufrimiento y de su silencio ha sido tan elocuente y profundo. Divina Misericordia: El Santo Padre ha encontrado el reflejo más puro de la misericordia de Dios en la Madre de Dios. Él, que perdió su madre a tierna edad, ha amado mucho más a la Madre divina. Oyó las palabras del Señor crucificado como dichas a él personalmente: "¡Aquí está tu madre!". E hizo como el discípulo predilecto: las acogió en lo íntimo de su ser - Totus Tuus. Y de la madre aprendió a parecerse a Cristo. Para todos nosotros es inolvidable cómo en este último Domingo de Pascua de su vida, el Santo Padre, marcado por el sufrimiento, se asomó una vez más a la ventana del Palacio Apostólico y una última vez dio la bendición 'Urbi et Orbi'.
Podemos estar seguros de que nuestro amado Papa está ahora en la ventana de la casa del Padre, nos ve y nos bendice. Sí, bendícenos, Santo Padre. Nosotros confiamos tu alma querida a la Madre de Dios, tu Madre, que te ha guiado cada día y te guiará ahora a la gloria eterna de Su Hijo, Jesucristo nuestro Señor. Amén".

Gracias a Dios, el que suscribe estas bobadas contempla la democracia desde la compasión cristiana, que permite el acceso a minusválidos intelectuales a cargo público. ¿Para cuando oposiciones para diputado?