viernes, mayo 11, 2007

Zodiac: esperando a Fincher











Pipe en Salamanca

Jajaja. IMPOSSIBLE IS NOTHING. Getafe.

jueves, mayo 10, 2007

Piji-progres, capitulo CXXVIII

Sting vino hace años como miembro de Amnistia Internacional y defendió a la ETA. Luego nos volvió locos con el rollo de adueñarse de la desgracia medioambiental (el jet privado de Al Gore contamina el equivalente a 2000 coches), el Amazonas, el hambre, los desaparecidos de Chile... restregandonos nuestra tranquila vida tranquila de currante 24 horas.
Ayer, el nene y su señora, ambos progre-pijos, fueron condenados por discriminación sexual a una empleada. Su cocinera jefe, Jane Martin, de 41 años, les había demandado por despedirla tras quedarse embarazada. Martin trabajó durante ocho años para el matrimonio, en los que cocinó para estrellas como Madonna, Elton John y Bob Geldof en la lujosa propiedad que la pareja posee cerca de Salisbury, en el sur de Inglaterra, según cuenta hoy el diario Daily Mirror.
La famosa pareja progre, defensora del bien en el mundo, deberá pagar una importante indemnización a su antigua cocinera. La defensa ha anunciado que apelará la decisión del tribunal, que Styler (esposa demócrata y respetuosa con los tribunales) ha calificado de "parodia".
Es la misma gente que acude a jugar al tenis en clubs de 6000 euros la acción, o pasa el verano con fascistas en Zahara de los Atunes, pero que tiene los santos cojones de hacer documentales sobre un médico que aniquiló a unos cuantos, con sentencia de despido procedente en los Tribunales, cuando debería estar en la carcel por mala praxis y, mas que nada, por la vergüenza que supone su pinta para el colectivo sacrosanto de los médicos.

Hacer algo con esto de Nogales... no eso de Achero



Manuel Chaves Nogales se definía a sí mismo como un burgués liberal, y traspuso la frontera así que el Gobierno republicano, que ya ni era republicano ni era Gobierno, huyó a Valencia. Su causa fue la de su jefe político, don Manuel Azaña, a quien entre bromas y veras llegaría a pedirle el Gobierno Civil de Sevilla. Nada de particular tendría que hubiera sido hermano suyo, o sea, "hijo de la Viuda", y el caso es que, frente a los dos totalitarismos de la época, a los que era opuesto por principio, acabó decantándose por el que compartía sus fobias masónicas, que era el comunista. 

Esa simpatía matizada –o a duras penas reprimida– que se trasluce en sus libros sobre la Rusia soviética y en sus juicios generales sobre la Europa de entreguerras no le hace perder clarividencia, de suerte que, al dar la Guerra Civil por perdida para los suyos y marchar al extranjero, asqueado por igual del terror rojo y de los bombardeos nacionales "asesinando a niños y mujeres inocentes", pronostica que el nuevo Estado que surja de la guerra no va a ser... "ni colonia fascista ni avanzada del comunismo. Ni tiranía aristocrática, ni dictadura del proletariado. En lo interior, un gobierno dictatorial que con las armas en la mano obligará a los españoles a trabajar desesperadamente y a pasar hambre sin rechistar durante veinte años, hasta que hayamos pagado la guerra. Rojo o blanco, capitán del Ejército o comisario político, fascista o comunista, probablemente ninguna de las dos cosas, o ambas a la vez, el cómitre que nos hará remar a latigazos hasta salir de esta galerna, ha de ser igualmente cruel e inhumano. En lo exterior, un Estado fuerte colocado bajo la protección de unas naciones y la vigilancia de otras".
 
Juan Belmonte Chaves Nogales
Juan Belmonte
  
Chaves Nogales pone esas palabras al frente de una serie de relatos agrios sobre la Guerra Civil de los que los más verosímiles y menos tendenciosos son los situados en el Madrid rojo. He aquí cómo describe una escena en una taberna vasca de la "capital de la gloria", donde ocupa una de las mesas un hombre joven "con la cabeza caída sobre el brazo doblado como si sollozase". Un camarero le explica que "es un francés que ha venido a España para batirse por la revolución". "Un grupo de intelectuales antifascistas en el que iban el poeta Alberti con su aire de divo cantador de tangos, Bergamín con su pelaje viejo y sucio de pajarraco sabio embalsamado, María Teresa León, Pallas rolliza con un diminuto revólver en la ancha cintura, fue a rodear solícito al desolado francés que instantáneamente cambió la expresión desesperada de su rostro por una forzada y pulida sonrisa". 
 
Manuel Chaves Nogales nació en Sevilla en 1897 y falleció en Londres en 1944. Hizo su primer aprendizaje junto a su padre en El Liberal, cuyo primer director fue su tío carnal José Nogales, hermano de su madre. Al quedar huérfano completaría una obra iniciada por Chaves Rey: Crónica abreviada o Registro de sucesos de la ciudad de Sevilla, aparecida en esta ciudad en 1915-16. De 1918 a 1921 trabajó como redactor en El Noticiero Sevillano y en La Noche, y en 1920 contrae matrimonio con una sevillanita que le dará cuatro hijos. De ese mismo año data su primera tentativa de meditación sobre la ciudad en la obra colectiva titulada Quien no vio Sevilla…, y al año siguiente marcha con su esposa por unos meses a Córdoba, donde procura sacar el periódico La Voz y les nace su primera hija. También en 1921 desarrolla en libro su ensayo sobre Sevilla, La Ciudad, impreso en los talleres cordobeses de La Voz. Al fundarse en Sevilla, en 1926, la revista Mediodía, Chaves, que desde 1922 ha emigrado a Madrid, figura entre sus primeros colaboradores. Allí trabaja en El Heraldo y en La Acción. En El Heraldo, que fue por cierto el periódico más amarillo de su tiempo, llegó a redactor jefe, y coincidió entre otros con César González Ruano, quien, al retratarlo, parece retratarse a sí mismo: "Yo creo que era en su tiempo de los que mejor hicieron un tipo de reportaje europeo, sensacionalista y siempre escrito con cierto garbo. Chaves Nogales era gitano, gitano rubiasco muy fuerte, violento, alegre y sin ningún sentimiento o concepto moral". Dos años atrás, en 1927, Chaves había ganado el Mariano de Cavia por un reportaje sobre la aviadora Ruth Elder, primera mujer en cruzar el Atlántico en vuelo solitario, con la que, en unión de otros periodistas, voló de Lisboa a Madrid. La aviación estaba entonces a la orden del día, y así fue como, por cuenta de El Heraldo, emprendió Chaves su audaz viaje a la Unión Soviética en avión, en el que, entre otras peripecias, sufrió dos aterrizajes forzosos y tuvo el honor de estrechar la mano de uno de sus "héroes populares": Ramón Casanellas, el asesino de don Eduardo Dato. Todo eso está en La vuelta al mundo en avión. 
 
Un pequeño burgués en la Rusia roja (Madrid, 1929). La bolchevique enamorada es también consecuencia de ese viaje. En 1930 vuelve a recorrer Europa, y el fruto son otros libros sobre la revolución rusa: Lo que ha quedado del imperio de los zares (1931) y la impresionante novela El maestro Juan Martínez, que estaba allí (1934). A fines de 1930 apareció el diario Ahora, del mismo dueño, Luis Montiel, de la revista Estampa. Chaves, factotum de ese periódico, ocupa su dirección casi al mismo tiempo que su jefe político la Presidencia de la República. El año anterior ha salido su obra cumbre: Juan Belmonte, matador de toros; su vida y sus hazañas, uno de los mejores y más amenos libros taurinos jamás escritos, en el que el autor se eclipsa tras el torero, igual que en El maestro Juan Martínez… se eclipsa tras el bailador flamenco. Sobre su cultivo de la crónica hay que volver a la autoridad y el testimonio de González Ruano, cuando escribe: "Creo de verdad que el artículo nunca se escribió ni probablemente volverá a escribirse tan inmejorablemente bien y tan como representación absoluta del valor literario como se ha escrito por nuestra generación". De esa generación González Ruano destaca tres nombres: Manuel Chaves Nogales, Ernesto Giménez Caballero y Víctor de la Serna. 
 
Al estallar el Alzamiento Nacional Chaves pone "el arma de [su] oficio" al servicio de la llamada "causa antifascista". El último reportaje que publica antes de salir de España se titula 'Bajo el signo de la svástica y el fascio de los lictores'. Ya en Francia, colabora en diarios de Hispanoamérica y publica en Chile, en 1937, sus relatos de la guerra civil, con el título de A sangre y fuego. Héroes, bestias y mártires de España. En 1940 huye a Inglaterra, dejando a su familia en París, con su mujer a punto de dar a luz. Marchan todos a un campo de refugiados cerca de Irún, y de allí a Sevilla, donde se hace cargo de ellos su hermano José, que tiene un negocio de radios y bicicletas. En Inglaterra dirige Chaves una agencia de noticias, y funda después la suya propia. Sobrevive al Blitz, como dicen los ingleses, pero sucumbe a una peritonitis en mayo de 1944.
Está enterrado en Londres.









lunes, mayo 07, 2007

Mas tetas para Natasha Henstridge

Los angeles fuman porros y se tiran pedos. Creen en la bondad del ser humano pero son ateos. No son católicos pero comulgan rosquillas. Odian las religiones pero piden mezquitas. Odian el ejercito pero quieren su casa segura con la nómina integra. Apoyan a Royal mientras no pagan el alquiler. Natasha tenia que llegar a este punto de cinismo universal que nos gobierna. Es marciana pero se ha cambiado las tetas.

Los niños con patines y el pobre Dino

Lorenzo pasa del Real Madrid-Sevilla

viernes, mayo 04, 2007

A que juegan los progre-pijos?

Expertos de la ONU afirman que frenar el cambio climático es posible y más barato que no hacer nada

Detener el calentamiento global costaría un 0,1% del PIB mundial y no hacer nada, el 0,3%, según el último informe oficial

AGENCIAS / ELPAIS.com - Bangkok / Madrid - 04/05/2007

El Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) ha llegado a estas conclusiones en Bangkok (Tailandia), después de cuatro días de negociaciones sobre el informe acerca de las estrategias y tecnologías destinadas a combatir el calentamiento global.

El informe, elaborado por científicos y representantes de unos 150 países, y el tercero de los realizados en el 2007, asegura que mantener el actual nivel de concentración de partículas de dióxido de carbono en la atmósfera costará casi el 0,3% del Producto Bruto mundial, es decir, bastante más de lo que costaría no hacer nada.

Las negociaciones, celebradas a puerta cerrada en la sede de la Comisión Económica y Social de Naciones Unidas para Asia y el Pacífico (CESAP), han terminado está madrugada tras alcanzar un consenso, han dicho los delegados europeos.

Un último repaso

"Esta mañana daremos un último repaso al documento antes de aprobarlo", ha precisado Michael Willian, portavoz del Programa Medioambiental de las Naciones Unidas.Las delegaciones de China, el segundo país que más contamina tras Estados Unidos, y la de India, fueron las que más se resistieron a que el IPCC recomendara estabilizar en un nivel bajo la concentración de partículas de CO2.

El nivel actual de concentración es de unas 430 partículas de CO2 por millón, de acuerdo con los expertos. El IPCC dice también en su informe que la estabilización de los gases causantes del llamado efecto invernadero puede conseguirse mediante las tecnologías existentes y reducir la quema de combustibles fósiles.

miércoles, mayo 02, 2007

Paciencia

Ui, otro fascista

Martin Durkin es uno de los personajes más controvertidos del Reino Unido a raiz de su documental The Great Global Warning Swindle: El gran camelo del calentamiento global; lider de audiencia en su país y gran éxito en la última feria de televisión de Cannes, promete calentar el debate político en muchas otras partes del mundo. Aquí podeis ver el documental entero.
– ¿Cómo se le ocurrió rodar El gran camelo del calentamiento global?
– La idea fue de la televisión británica Channel Four, que había decidido apoyar la teoría del calentamiento. Como la cadena quería dar voz también a los críticos con aquélla, se puso en contacto conmigo, que previamente había hecho una serie muy crítica con el movimiento ecologista.
– ¿Cómo reaccionó la audiencia tras su emisión?
– Fue el programa más visto de la semana. Además, alguien lo colgó enseguida en internet, donde consiguió millones de visitas. Channel Four recibió la mayor cantidad de llamadas de su historia; cinco de cada seis, por cierto, de felicitación.
– ¿Por qué es tan crítico con las teorías que acusan al hombre de destruir la Tierra?
– Gran parte de los que defienden esas posturas no son científicos, sino activistas políticos. Hace treinta años la izquierda andaba anunciando una nueva glaciación. Entre los años 40 y 70 del siglo XX se produjo un enfriamiento del planeta, a pesar de las guerras y del desarrollo industrial registrados en aquellas fechas. A partir de entonces comenzó un periodo de calentamiento, así que tuvieron que inventarse otra teoría para atacar al capitalismo.
– ¿Cómo comenzó el "camelo"?
– Aunque resulte irónico, con Margaret Thatcher. Ella llegó al poder luego de que el Reino Unido sufriera una tremenda crisis. Las huelgas de los mineros habían sido muy perjudiciales para la economía y habían derrumbado al Gobierno conservador de Edward Heath. Thatcher no quería que le sucediera lo mismo, así que, para promocionar la energía nuclear, contrató a un ecologista, Crispen Tickell, y con él y el apoyo de Nigel Lawson, el entonces ministro de Finanzas, dedicó mucho dinero a la investigación sobre el cambio climático, en la que tuvo una gran influencia el Hadley Center. El objetivo era presentar la energía nuclear como una alternativa limpia frente al carbón, que se consideraba un agente del cambio climático. De aquellos polvos, estos lodos. Son los efectos perversos de la política.
– ¿Ha aprendido el Partido Conservador de sus errores?

– Desgraciadamente, no. Los coqueteos de David Cameron, el actual líder del partido, con el movimiento ecologista me parecen esquizofrénicos. Cameron representa a la facción más ultraderechista del Partido Conservador, profundamente anticapitalista y nostálgica. Precisamente es la gente que vive del campo, que mayoritariamente vota a los tories, la que más tiene que perder si la agenda de los ecologistas se convierte en política de Estado. Los campesinos matan animales y conducen grandes coches; sin embargo, respetan el medio ambiente, porque viven de él.

– ¿Quiénes son los ecologistas?
– El ecologismo es un fenómeno esencialmente urbano y de clase media. Es un movimiento romántico y antirracional que sustituye la política por la estética, la razón por el sentimentalismo. Yo me considero un hombre racional, un liberal heredero de la Ilustración, un progresista que defiende el derecho de los países pobres a industrializarse y vender sus productos en Europa. Los ecologistas y la mayoría de los que trabajan en los medios de comunicación pertenecen a una tradición que yo denomino "izquierda blanda" y que en el fondo es profundamente elitista, racista y reaccionaria. Beben del pensamiento de Rousseau, Heidegger y otros por el estilo, que exaltaron el barbarismo sobre la civilización. Cuando acusan a los liberales de fascismo, yo siempre pienso: "Vosotros sois los fascistas".
– ¿Qué le parece que algunas empresas petrolíferas apoyen a los científicos que niegan la teoría del calentamiento global?
– Para empezar, déjeme decir que considero que la teoría del calentamiento global antropogénico es una gran gilipollez. En mi película se demuestra que no hay relación entre el CO2 y la temperatura, y que ha habido épocas mucho más cálidas que las actuales. Las radiaciones solares sí que son una variable independiente, y hay poco que podamos hacer para controlarlas. También lo de la capa de ozono y el miedo a los alimentos transgénicos tienen mucho de camelo.
Algunos científicos han recibido dinero de las empresas petrolíferas, pero mucho menos (y muchos menos) que lo que perciben los que reciben dinero del Estado. Como los políticos tienen que vender que hacen algo, casi todo el dinero que gastan en investigación tiene que ver con la defensa de la teoría del calentamiento global. Si no te adhieres, te quedas sin fondos; o, como muestro en el documental, puedes ser objeto de unas presiones fortísimas. Por otra parte, las empresas también financian estudios que defienden la teoría del calentamiento. Es un círculo vicioso que comenzó con un grupo de periodistas progres y de científicos con ganas de conseguir dinero extra, y por desgracia se ha convertido en un discurso hegemónico.
– ¿Considera que el actual movimiento ecologista es una amenaza para la democracia?
– Algo de eso hay. Los Gobiernos gastan cada vez más en investigaciones guiadas por la ideología, no por el método científico, y sus resultados sirven para justificar las subidas de impuestos, las intervenciones en la economía, el proteccionismo, la Política Agraria Común... Cuando los campesinos se quejan por el poco margen que les queda comparado con el de algunas grandes superficies, yo pienso que el problema no es el intermediario, sino la PAC, que además es un gran obstáculo para el desarrollo del Tercer Mundo. Muchos países siguen sumidos en la pobreza, la ignorancia y la tiranía porque algunos izquierdistas nostálgicos no les permiten desarrollarse.
– Por cierto, ¿qué le parece que el líder antiglobalización José Bové se haya presentado a las elecciones presidenciales francesas?
– No lo sabía. Me parece muy mal. Por desgracia, hoy en día muchos campesinos sólo quieren dinero del Estado. Lo que Francia necesita es una Thatcher. Francia es un gran país en el que casi nadie se da cuenta de que el problema es el Estado, que lo empeora todo.
– Después de todo lo que viene diciendo, supongo que no le molestará que le consideren un creador "comprometido"...
– En absoluto. Tengo un compromiso moral con los más pobres, los de aquí y los de otras partes del mundo, que sufren debido a la intervención del Estado y al izquierdismo blando, que, como he dicho, es una invención de una parte de la clase media urbana, intoxicada de socialismo por el sistema educativo y los medios de comunicación.
– ¿De dónde provienen sus ideas políticas?
De pensadores liberales como Hayek. Actualmente estoy escribiendo un libro donde hablo no sólo del ecologismo, sino de otros asuntos políticos que me preocupan. Le puedo recomendar una obra que me influyó mucho: The Welfare State We’re In, de James Bartholomeu.
– ¿Cuál será su próxima película? Se me ocurren dos grupos sobre los que alguien debería decir algo: las feministas radicales y la izquierda gay.
– Ahora mismo no tengo ningún proyecto cinematográfico. Sobre las feministas y los activistas gays izquierdistas se podrían decir algunas cosas, pero como mi hermana, una gran mujer, es lesbiana, prefiero dejar esos asuntos en manos de otros y seguir con la ciencia, porque tal vez no sería objetivo.
– Terminemos esta entrevista con un poco de humor. ¿Qué es lo más gracioso que le han dicho los progres?
– La verdad es que me han dicho pocas cosas graciosas. Recuerdo un fax que recibí en casa una vez. Decía: "Que te jodan. Ojalá te violen en una alcantarilla y te mueras después de cáncer de colon". Como dije antes, son ellos los fascistas.

martes, mayo 01, 2007

Michelle Marsh; canta menos que una silla pero puede matarte con tus propias manos




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lunes, abril 30, 2007

Arcadi sobre dios, con minusculas; no hay error

Querido J:

Tengo una gran curiosidad por saber qué va a pasar en España con la discusión sobre Dios que está sacudiendo el mundo intelectual anglosajón. El silencio español es, hasta ahora, hermético, aunque lo mismo pasa en Francia y, casi lo mismo, en Italia. La discusión está basada en unos cuantos libros principales. El primero The God Delusion, de Richard Dawkins, y el único que se ha traducido al castellano (El Espejismo de Dios, Espasa). Pero hay otros. El de Daniel Dennet, Breaking the Spell (Rompiendo el hechizo), el de Sam Harris, Letter to a Christian Nation (Carta a un nación cristiana) y el de Christopher Hitchens, God Is Not Great: How Religion Poisons Everything (Dios no es grande: cómo la religión lo envenena todo) están entre los más importantes y populares. Pueden añadirse dos libros españoles: Fernando Savater, que ha escrito La vida eterna, y Francisco J. Rubia, autor de La conexión divina: la experiencia mística y la neurobiología.

Todos los libros ateos y anglosajones han generado un debate ácido e intenso en publicaciones convencionales, periódicos digitales y blogs. Tiene razón Dawkins cuando subraya que un libro está hoy acabado cuando se discute en los foros internáuticos. En la propia lista hay una prueba: la carta de Harris es el el resultado de la furibunda reacción epistolar que causó entre los creyentes un libro anterior del joven filósofo norteamericano.

Entre las razones de esta apoteosis atea está la política. Occidente se ve acosado por el integrismo islámico. No sólo hay religión en este acoso, pero la brutalidad del terrorismo islámico, frecuentemente suicida, sólo se explica por la promesa sobrenatural. Y aunque las situaciones son incomparables el integrismo cristiano se exhibe, asimismo, con vehemencia en los Estados Unidos. El presidente Bush manda a sus tropas a Irak en el nombre de Dios y en algunos lugares de América se combate el darwinismo o se persigue hasta la muerte a los médicos abortistas. Por vez primera en muchos años Dios vuelve a ser una amenaza concreta para el progreso y la libertad. Luego está la Ciencia. Como ya ha sucedido en otros periodos de la Historia la ofensiva de la superstición coincide con un formidable desarrollo científico. El darwinismo afianza su lugar como premisa insoslayable de la explicación humana del mundo y el desarrollo de la neurobiología ha pulverizado los restos de dualismo (cuerpo/mente) que pudieran quedar en la cultura de nuestro tiempo. Como explica con su brío habitual Christopher Hitchens, en el adelanto que Slate publica de su obra, se confirma que "Dios no creó al hombre a su imagen y semejanza. Evidentemente fue al revés". (Todas las citas de Hitchens han sido traducidas por Juan Carlos Castillón .

La idea de Dios, como otras tantas delicadas ideas del hombre, tiene una naturaleza física y hay científicos que tratan de demostrar, incluso, su alojamiento en lugares concretos del cerebro. Hay una relación, que me parece indiscutible, entre el desmenuzamiento neurobiológico de las emociones (afecten al amor, al paladar o al miedo) y el crecimiento del escepticismo religioso: al fin y al cabo los creyentes han sido siempre los primeros en subrayar el carácter emocional de la fe. La evidencia de que la ilusión de Dios está detrás de muchas actividades dañinas y la exploración (con malas noticias para la creencia) del voluminoso conjunto de inefables que se concentran en la palabra alma tal vez esté provocando el largo adiós al que alude Hitchens: "La persona que está segura, y que reclama para sí la garantía divina de su certeza, pertenece ya a la infancia de nuestra especie. Puede ser un largo adiós, pero ya ha comenzado y, como todos los adioses, no debe demorarse."

Por el momento de todos estos libros sólo he leído el de Dawkins. Es un gran escritor, aunque no estoy seguro que éste sea, literariamente, su mejor libro ni de que su traductora española le haya ayudado (aunque me gusta mucho la solución (Espejismo) que ha dado a (Delusion). Sin embargo sigue siendo el libro de un virtuoso, es decir, de un hombre cargado de virtudes. Entre ellas destaca la irreverencia. Dado mi carácter, he leído algunos buenos libros ateos. Desde Hume y Voltaire hasta Onfray. En todos ellos he encontrado respuestas flamígeras a las intolerables exigencias del Creador. Pero nunca el modo suavemente demoledor de Dawkins que consiste en tratar a Dios de tú a tú. Hemos comentado alguna vez nuestros encuentros con creyentes; incluso con creyentes tolerantes. A la mínima discrepancia invocan el respeto. Por una extraña, defensiva y eficacísima pirueta intelectual los creyentes han logrado imponer un estatus distinto a sus creencias particulares. El respeto. Sobre nuestras creencias es posible todo tipo de caricaturas, nunca mejor dicho; pero cualquier ironía o desprecio de las suyas convoca la exigencia del respeto. Pues bien, Dawkins pulveriza esa ceremonia desigual y ese lado pragmático está entre lo mejor que tiene su libro.

Ese ímpetu originario cristaliza de modo implacable y convincente en algunos capítulos. Su descripción de la miseria del agnosticismo es inolvidable. Dawkins, reviviendo sus viejas polémicas, ironiza, diría que bestialmente, sobre el acrónimo creado por Stephen Jay Gould --este Manos (Magisterios no solapados) que escenifica los caminos paralelos, no disputables, entre ciencia y religión. Es muy convincente en la denuncia del lavaje de manos agnóstico como lo será luego en la denuncia de la fe razonable y en ese excelente programa para una nueva moralidad que traza en una de las partes más sensibles y valiosas del ensayo. Menos lo es, a mi juicio, en su intento de llevar la hipótesis darwinista al Cosmos o en su farragosa consideración de la religión como meme, es decir como gen cultural que sigue pautas de replicación equivalentes a las del gen biológico. Al parecer Dennet hace lo propio en su ensayo sobre la divinidad. Es probable que en los reparos sobre este apartado influya mi escepticismo acerca de la teoría general del meme: en lo que comprendo una obviedad, aunque elegante. El ensayo de Dawkins ha recibido algunas críticas. He leído las más conocidas. Muchas de ellas comparten un insólito prejuicio acerca de la competencia del etólogo para razonar en términos filosóficos y medirse con las celestes alturas de San Anselmo y su prueba. Sin duda las veía venir, cuando en las primeras páginas del libro le dijo al obispo de Kansas City. "No debería quedar sin discutir la idea que la religión es una disciplina, en la que uno puede proclamarse experto.". Por si le faltara ayuda el físico Steven Weinberg acudió en el Times Literary Suplement: "Me inquieta que Thomas Nagel en el New Republic desprecie a Dawkins por ser un “filósofo aficionado”, y Terry Eagleton en el London Review of Books se burle de su falta de entrenamiento teológico. ¿Debemos concluir entonces que las opiniones en materia de filosofía o de religión pueden ser expresadas únicamente por expertos, y no por simples científicos o por gente común? Eso sería como decir que únicamente los políticos pueden justificar la expresión de su visión sobre la política. El juicio de Eagleton es particularmente inapropiado; es como decir que nadie está calificado para juzgar la validez de la astrología, a menos que pueda producir un horóscopo."

Corto en seco, o tendré que pagar doble franqueo. Sólo volver al silencio. E insistir en el estúpido suicidio intelectual y político de algunos europeos convencidos de que Dios es uno más entre los graves problemas americanos.

domingo, abril 29, 2007

Garmendia


Hoy estaba en el hospital y me subia por las paredes viendo a la Leire Pajin indignada y doliente con el drama de DAFUR. Yo me rebotaba porque esa inutil está contratada para arreglar eso y no restregarnos por el rostro otra cosa que no sean soluciones. Es lo del piji/progre; cuando están sin poder culpan al gobierno y al mundo asesino teledirigido por Americanos o fascistas; cuando gobiernan culpan al mundo e infringen la indignidad de lo humano. Ellos siempre en ese sentimiento acomodaticio (aquí no hablan de Alianza de Civilizaciones) del que está sometido por el mal pero con el propósito de lucha listo.
Garmendia habría sido fino con ella. Estos hijos de la meritocracia que solo babeaban lamentos pero nunca asumian responsabilidades eran ejecutados con su cuchillo de tinta. Murió este miercoles. Han llorado en Sevilla (mucho en el Betis). Era ateo por la gloria de DIOS, decía, y poseía antiguallas internas en forma de valores milenarios. Amaba la tribu y creó un personaje para entretenerla. Arte.