martes, marzo 15, 2005

Jacko suicide watch y el niño cabrón


Una gran parte de Norteamérica encuentra graciosa la situación de este pobre perturbado. Es el desprecio por los locos. No puedes reirte de los disminuidos, no puedes decir mongólico o subnormal, no puedes criticar el victimismo de los rojos, ni dar un empleo que resulte fisicamente extenuante a una mujer pero con los locos hay que ir a saco. Michael Jackson (Jacko) es un perturbado al que se le dedica una pagina llamada "reloj del suicidio de Jackson". Se hace apuestas sobre el momento en que se suicide. La locura es la enfermedad tabú, una condena atávica de los dioses. Nadie puede estar loco y vivir tranquilamente. 
 A  Jay Leno le resulta muy gracioso. 

 Michael puede estar loco. No tuvo infancia y recibió el terrible castigo de su padre, un músico frustrado que se forró con los crios. A Michael lo humillaba mofándose de su nariz de mono. Luego, ya leyenda viva del POP, se le permitía toda clase de delirios. Como no se fia de los adultos, Jacko ha metido en casa a todo niño que le resultaba gracioso. Empleaba al padre, pagaba sus estudios, financiaba vacaciones y viviendas. Cuando detenia (seguramente su contable) el flujo altruista, el niño manifestaba molestias anales y sus celos resultaban fatales. 



 Pero al niño se le bendice a pesar del diagnostico del psicologo ("MJ doesn't really qualify as a pedophile. He's really just this regressed 10-year-old.") Un crio de 12 años puede ser la cosa mas cruel del mundo. Pero en un juicio el puto mocoso es sagrado y al perturbado que ha hecho rico a media industria es condenado con prejuicios.










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