Interesante edición de sus correspondencias, aunque el artículo sea uno típico babosín, cervuno, de ELPAÍS.com
Interesante edición de sus correspondencias, aunque el artículo sea uno típico babosín, cervuno, de ELPAÍS.com
Este vídeo apareció la semana pasada en la web de la revista de tendencias estadounidense 'Mean'. El actor británico, que a sus 64 años goza del título de Caballero de la Orden Británica, que interpretó a Mahatma Gandhi y que tiene un Oscar en su casa (o en el trastero, lo mismo da), hace playback de la canción de 1981 'Minor Threat' , como un homenaje al grupo del mismo nombre, que liderara Ian MacKaye.
Once their productive capacity [is] enhanced, countries...normally find it easier to sustain the burdens of paying for large-scale armaments in peacetime and of maintaining and supplying large armies and fleets in wartime. It sounds crudely mercantilistic to express it this way, but wealth is usually needed to acquire and protect wealth. If, however, too large a portion of the state's resources is diverted from wealth creation and allocated instead to military purposes, then that is likely to lead to a weakening of national power over the longer term. In the same way, if a state overextends itself strategically--by, say, the conquest of extensive territories or the waging of costly wars--it runs the risk that the potential benefits from external expansion may be outweighed by the great expense of it all--a dilemma which becomes acute if the nation concerned has entered a period of relative economic decline. -Paul Kennedy, The Rise and Fall of the Great Powers.
- Guardar este archivo muy bueno sobre rehabilitación de TA.
Editorial Sequitur reedita El misterio de la creación artística, una pequeña joya en forma de conferencia que incluye una serie de cartas que Stefan Zweig escribió a su mujer desde Argentina sólo dos años antes de su suicidio conjunto, y en las que, a modo de prefacio, el propio autor relata el ambiente y circunstancias que rodearon la preparación de la conferencia que forma el núcleo del libro. El volumen se complementa con la oración que pronunció Zweig en el funeral del poeta y compositor Hugo von Hofmannsthal y con el artículo “Retrato de Toscanini”, que sirvió de prólogo al libro de Paul Stefan sobre el músico italiano.
“Donde no preguntamos, nada aprendemos, y donde no buscamos, no encontramos nada”. Así se expresa Stefan Zweig en El misterio de la creación artística, una conferencia pronunciada en Buenos Aires después de su exilio y no mucho antes de su triste y desesperanzado suicidio en el Brasil. Esta frase hábil, casi retórica, lúcida y luminosa por encima de cualquier otra consideración, refleja al Zweig más íntimo y crepuscular, aquel “humanista retrasado y fuera de tiempo” como lo definió Claudio Magris, otro pensador o escritor hermosamente crepuscular. La frase contiene, en apenas dos formulaciones paralelas, la obsesión primordial del escritor vienés, una obsesión a la que volvería una y otra vez en casi todas su obras, inmerso en su alentadora persecución de lo inexplicable: el misterio latente en aquellas obras únicas, en los momentos clave de la historia, en la capacidad transformadora de algunos hombres y mujeres, en su ansia de rebeldía y su voluntad inquebrantable de permanecer.
¿Qué se oculta en una obra de arte? ¿Cómo pudo un hombre –Mozart o Bach o Wagner- alcanzar los límites de lo aprehensible y acercarse tanto a lo divino, a lo no explicable? A estas preguntas dedica Zweig su conferencia, una breve indagación sobre el enigma del nacimiento de una obra maestra a través de postulados lógicos y argumentos hilados desde el profundo conocimiento y el sincero amor por lo bueno y lo bello. Porque Stefan Zweig, digámoslo ya, fue él mismo un artista y, por ello, para Zweig, intentar descubrir el misterio del arte (tarea imposible y titánica, abocada al fracaso hermenéutico) es gozar del arte mismo. En su análisis del proceso de creación Zweig enfrenta la facilidad de un Mozart a la esforzada y sufriente búsqueda de un Bach sin poder decantarse entre uno u otro a la vista de sus resultados.
Fascinado por la lucha de una voluntad individual enfrentada a mil obstáculos, incapaz de dilucidar el modo adecuado o la fórmula exacta, Stefan Zweig encontrará la clave en la “fe en la ley suprema del arte”, una fe que sabemos que viene y va con el tiempo pero que, en él, aparece como inapelable y necesaria, casi como lo único a lo que aferrarse en tiempos de desdicha. Su defensa del individuo trasciende, así, lo político para situarse en un lugar más evanescente pero también más firme, pues la obra de arte, si es tal, finalmente acabará por imponerse. Se hará así cierta esa idea encontrada en unas notas antiguas sobre otro libro de Zweig (Castelio contra Calvino) y robada de un tercer libro asimismo misterioso. En ella, el incomprensible (e incomprendido) Jacques Lacan, otro curioso optimista, aconseja escribir, y hacerlo “bajo la suposición de que la letra llega siempre a destino… sin importar los siglos que transcurran”. Letra o música, color o volumen, el arte –dice Zweig- merece la pena y sus escritos, poco a poco y a veces con tardanza, van llegando afortunadamente a su destino.
AMBITO CULTURAL ES LA WEB CULTURAL DE EL CORTE INGLES (!!!)
La intensidad de mi furia la convierte en plaga. ¿A quien odiaba cuando me cepillé a David Foster Wallace? Tengo delegado a un autista que, además, como enajenado interprete de mi partitura loca me facilita coartadas impecables. Eso si lo hace bien. Ahora dicen que mi David ya había hablado de sus tendencias suicidas, que hace unos años, el propio escritor pidió que lo internaran en una unidad de vigilancia hospitalaria pues no se sentía capaz de controlar su pulsión suicida. Se ahorcó en casa. La plaga y Lehman Brothers. La plaga y Maria Teresa Campos. La plaga y Jose Luis Cuerda. La plaga y Antonio Gala. La plaga y el Bilbao o la Real Sociedad. No estoy loco. Estén atentos.
10 k. en 1:01. Facil pero sin mejora. Sin spring en la zancada. El inicio cuesta de cojones. A los 40 minutos carburo mejor. Saturación. Libros interesantes: Raimundo Paniker, el de Judt y uno de Betty Edwards sobre pintura y lado derecho. Me dan envidia los cuadernos que muestra de Van Gogh y Walser. Llenos de intensidad, vigor y detalles. Yo solo me parezco en la letra diminuta, en nada mas. Ellos murieron de forma desastrosa.
La Western Writers of America ha votado los 100 mejores de la historia.
Shane, el clásico de George Stevens (un director infravalorado) está en primer lugar, seguida de Sólo ante el peligro y The Searchers de Ford. Precisamente Centauros del desierto está en el primer lugar de la encuesta del AFI, en dura pugna con El hombre que mató a Liberty Valance. Naturalemente es una broma que Bailando con lobos esté por encima de Liberty, de Río Rojo o Grupo Salvaje (atención al ciclo de la Filmoteca de Andalucía y a El tren de las 3.10 a Yuma, en el 27º, actualmente en las salas cinematográficas)
Como la mayor parte de sus contemporáneos, [Luckács] dio muestras de un sentido moral muy agudo frente a crímenes cometidos a miles de kilómetros, al otro lado de la frontera ideológica, y de un bendito desconocimiento de los asesinatos cometidos ante sus ojos. Como cualquier plumífero partidario, siempre estuvo dispuesto a comerse sus propias palabras y a escribir con entusiasmo sobre las dementes ocurrencias de sus líderes: fue capaz incluso de rebajarse en una arrebatada disertación sobre la sabiduría de la última y evidentemente senil contribución de Stalin a la filosofía marxista: la teoría de que al final todas las lenguas evolucionarán para convertirse en el lenguaje del comunismo (es decir, el ruso.»
(de George Lukács: equivocal Hero, publicado en The Guardian el 29 de enero de 1970
Truth and lies in literature. Stephan Vizinczey.
A QUIEN APLICAR ESTA DISERTACIÓN, HOY DIA?