Mi picola cantante del fenecido S CLUB 7, actual fatigadora de una carrera solitaria, se aproxima inexorablemente a su unica opcion de futuro. Bien lejos del POP. Bien cerca del PORN.

Lejos queda ya ese perpetuo joven enérgico y viajero. Sigue siendo un provocador y sigue con su novia oriental tan aficionado a lo mágico, lo misterico y sagrado. Aprovecho para dar las gracias a este pedante soriano que ahora reside en Castilfrio y que parece haber abandonado su proyecto de escuela iniciatica, para mi desdicha. En su académica lejanía me acercó a mitos y conceptos que me dieron paz. Me presento a Gurdjieff, a Jung, a Wilber, a Aurobindo, y tantos otros (y se lo dice un católico pecador). Cuídese, abuelo y gracias. Muchas gracias.
Apelar a la pobreza siempre ha sido un recurso bien socorrido para justificar la ira, la tosquedad, la envidia, el resentimiento, la seriedad. Tener amigos asesinos y bailar para dictadores siempre encuentra una excusa en cierta prensa.
Así soy yo marino, comunista, pobre, cubano, bailarín y hasta serio. Insoportable.
Castilla vivió un tiempo de fulgor, grandeza universal y gloria mística. De Zamora a Toledo, el nuevo continente era una mera estación final. Su identidad nunca sufrió constricción alguna salvo la del comunero. Ahora sus hijos son aniquilados de otra forma mucho menos heroica. El olvido es el arma.
La sobriedad del castellano se encuentra en ese gesto seco, esa forma de soportar mil inclemencias con el rostro de palo. No poner bombas, no manifestarse en las calles, trabajar de forma meticulosa en empresas minúsculas, no ampara ya el futuro de ningún hijo. Si nadie sabe que es Teruel, que es Lerida, que es Huesca, nadie sabe tampoco que es Sanabria, que es la Maragateria, que es la Alcarria o el Jarama. Zamora vendió cara su derrota y aun sufre la ira silenciosa en sus calles tristes. Guadalajara se fue a Mejico. Dejo solo a 11 hijos que se quemaron ayer.
La batalla de Rudartsi fue una mas. Pronto llegaran Boyana mountains, Iskar de nuevo, Vitosha... Mi batalla con Maria fue la mas divertida. Ella no pide horas extras. Solo chucherias.
De chiquito solo veía jugar al Real Madrid. Siempre, desde entonces, he ido con ellos. El Barsa era una pandilla de resentidos perdedores y el Atlético de Madrid el reducto marginal del barrio, del colegio. Me reía mucho cuando perdían, sobre todo en el segundo caso, y producía en mi una creciente morbosidad ver ese lamento siempre tan sinceramente sentido.
Con las décadas adivinas que solo una verdad muy sentida puede sostener tanto tiempo semejante disparate. La consistencia de los milagros es la única justificación que permite un delirio perdedor de un siglo. Es una religión, un credo de pobres e idealistas, anclados en peces y panes. Esta temporada han vuelto con otro Gran anuncio. Ya lo hicieron la pasada temporada con 'El socio nº 1' y la anterior con el Mono Burgos o con Kiko. Pierden y me gusta verlos perder. Su despliegue del domingo siguiente merece mucho mas que una entrada.
Yo trabaje con Laetitia Casta en 1999. Ella era una muchacha soltera y ya multimillonaria. Se aplicaba con sobriedad y vivía en un reducido cosmos, pleno de selección. Su cuerpo era de guerra pero su cara marcaba todo. Los dientes imperfectos, los labios carnosos, la piel de melocotón, una melena leonina y, sobre todo, los ojos seráficos.
El pecho, que llenaba a borbotones la lente, era el punto final en una frase; una cascada de energía que devastaba los ojos, las tierras, los campings. No te miraba a la cara.
Han pasado los lustros, casi dos, y sigue igual. Tuvo un hijo con un fotógrafo mas feo que un perro luso y parece mas joven. Su vida sigue siendo envidiable y su pecho aun resplandece. Es la francesa que desprecia el sur de los Pirineos pero adora a Zidane. Es el mayo del 68 que anegaba de amor los campos Eliseos pero que no daba el fin de semana a la chacha de Murcia. La élite imponderable que deseas poseer en un polvo bastardo y doloroso, lleno de cachetes, mordiscos y escupitajos. Laetitia es Francia. La rendida y mentirosa Francia.
No se puede dejar de intuir cierta ingeniería social cuando se llega al estatus de gran celebrity, al mundo de lo publico. Todas las personas de cierta notoriedad parecen vivir en un mundo súbitamente afín en el que todos se conocen, se encuentran, quedan para jugar al golf, cenar o confabular. Que Fernando Alonso pertenece a esa fauna escueta está claro pero no todo es soportable en esa instancia. Me parece bien que sea celebrado como el icono de la incorporación de lo mas genuinamente patrio a la modernidad. Pero Michelle es mía. Lucy Pinder y Michelle Marsh han sufrido mi sentida mirada desde este solipsismo del voyeur. Ahora Alonso no deja de observar su piel, mi piel...

Xavi Gimenez me promete ser bueno e iluminar como las balas. El sol cambia de fulgor y la lluvia gitana me visita en pleno rompimiento de gloria, llena de sol, como no veia desde mi infancia cordobesa. Alguien en el weather forecast toma drogas poderosas.
Los hermanos Carreras planifican secuencias en el viaje de vuelta. Son casi siameses aunque Cesc respeta ciertas solterias. El de atras, Albert, no respeta ni el codigo de circulacion. Bribon, malandrin...
Mi prima Elisabetta Castells ya se fue y nos deja marcados por su letania energetica. Su vitalidad atomica solo puede verse suplida por la adrenalina de un buen encierro pamplonica. Es una arquitecta separatista, habla un ingles imposible, curra en arte y nos separan mil diferencias mas. Somos socios. Cosas inauditas.
La demencia de produccion ha llevado al unico componente de ese equipo a asociarse con Dani Rivero en el derribo y acoso de la "blind old woman". Una sexualidad nueva ha nacido en Iskar al albur de una nueva estrella. Tiembla Meryl, tirita Julia, cagate Calista, vete al pedo Zeta-Jones. BLOODLINE va a sacudir el cien moderno. La abuela viene fuerte.
